dissabte, 7 de novembre de 2015

Eloísa


Ha estat totalment inesperat perquè ho han publicat sense avisar... He guanyat el tercer premi del IV Certamen de Microrrelatos Cardenal Mendoza 2015!  

En castellà també es poden guanyar premis perquè la literatura no té pàtries i, com deia el filòsof Ludwig Wittgenstein, «els límits del meu llenguatge són els límits del meu món».  

Gracias :)


Gabriel Ríos era un nombre falso. Me lo inventé para cruzar la frontera, pero hacía más de veinte años que lo llevaba puesto como si fuese una segunda piel. Mi verdadera identidad solo se asomaba en los días de lluvia, mi balcón secreto de la nostalgia. Nadie conocía mi pasado, ni siquiera mi mujer. El día que nos casamos, el padre de Eloísa vino a hablar conmigo. Me miró a los ojos y leyó en silencio porque sabía que yo no era el hombre que decía ser. Eloísa era lo único que le quedaba de su vida áspera del sur. Me regaló una botella de brandy de Jerez porque dijo que el respeto también se bebía. Era una bandera blanca. La guardé en la vitrina del comedor como en un altar durante años, pero Eloísa murió demasiado pronto. Entonces, manchados de luto, su padre y yo abrimos la botella. 

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